¡Un concierto como una casa!

Todos los miembros de Fundación Babel Punto de Encuentro y también los vinculados en Senegal, queremos agradecer la generosidad de los dos grupos de Gospel ( Blackinblanc & WAYS) que cantaron el pasado 8 de Octubre de 2016 en el Teatre de Sarrià. Fue un ESPECTÁCULO como dice el título como una CASA. Y es que pocos conciertos transmiten tanto como ese… sin duda de los mejores de nuestras vidas. Y es que los dos coros nos obsequiaron con sus voces y con toda esa energía que irradiaron. Nos dejaron boquiabiertos muchas veces y el tiempo voló. Los agradecimientos a la salida del concierto y todas esas bellas palabras hacia el evento hacen que nos sintamos muy orgullosos y a la vez muy afortunados de poder contar con vosotros, Blackiblanc.

Y aún más, el propósito… los fondos que se han conseguido con el espectáculo, unos 1500€, se destinarán íntegramente a terminar parte de la construcción de nuestro y vuestro nuevo hogar de La Source du Bonheur.

Esta obra empezó en 2014 y tras 2 años de insistencia y perseverancia parece que empieza a perfilarse la META, una nueva realidad y oportunidad para todos los niños y niñas acogidos actualmente y los/las que quedan por llegar.

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¡Muchas gracias a todos y todas por hacer este sueño más cercano y posible!

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La carta de Mónica y María José sobre su visita a Senegal

Somos Mónica Puig y M ª José Blázquez, colaboradoras de Babel que hemos tenido la suerte de compartir el último viaje de seguimiento de proyectos de la Fundación BPDE a Senegal en diciembre de 2013. Os queremos hacer partícipes de nuestra experiencia.

En primer lugar, queremos agradecer la oportunidad de haber acompañado a M ª Teresa y Ana. Ha sido un regalo en muchos sentidos: la buena compañía, las personas que hemos conocido y que nos han acogido, las vivencias, los paisajes, …

Ha sido muy emocionante y motivador ver cómo se plasma el trabajo de la entidad en el terreno. Todo lo que conocíamos a través de lo que nos contaban en Babel o lo que hemos leído en los boletines, estaba allí delante nuestro. Hemos tomado conciencia de la dedicación de la gente que trabaja tanto desde Barcelona como desde el mismo Senegal. También hemos sido testigos del trabajo técnico que se realiza y la transparencia e integridad de las personas que forman parte.

Durante estos días hemos visitado la escuela Kalasans en el barrio de Sam Sam de Dakar con toda su vitalidad. El primer día en la capital participamos en la fiesta de la escuela. Fue impresionante la acogida, la alegría y el buen ambiente de toda la comunidad educativa. Hemos conocido de primera mano cómo, con las becas de Babel, se financian los estudios de niños que difícilmente podrían acceder a la escolarización y también se mejoran las instalaciones de la escuela. También visitamos el Centro Femenino que tiene unas líneas de trabajo impecables. Las salas de informática, de costura y la escuela de hostelería llenas de mujeres que trabajan con ilusión y ganas de salir adelante para poner en marcha, después del periodo de formación, tal vez un pequeño taller. También nos gustó mucho el restaurante que posiblemente se abra pronto …

Y en la Casamance nos esperaba el orfanato La Source Du Bonheur, con su ambiente acogedor y de gran familia . Fuimos a buscar a los niños a la escuela y a hablar con los profesores, compartir risas, miradas y abrazos con los pequeños, visitar con Clementine el terreno donde se construirá el futuro orfanato y otras vivencias muy intensas que no podremos olvidar nunca. Como el baño en la piscina, que para algunos de ellos era la primera vez, ¿os lo podéis imaginar ?

Durante nuestra estancia hemos conocido personas admirables y hemos disfrutado de la compañía de quien ya conocíamos, hemos aprendido muchísimo de todas ellas. Teté, Ana, Ferran, Reina y Clementine comparten la fuerza y ​​energía necesarias para sacar adelante los proyectos. A todos ellos y a la fundación Babel … muchísimas gracias.

La carta de la Mònica i la María José sobre la seva visita al Senegal

Som la Mònica Puig i la Mª José Blázquez, col·laboradores de Babel que hem tingut la sort de compartir l’últim viatge de seguiment de projectes de la Fundació BPDE a Senegal el desembre de 2013. Us volem fer partícips de la nostra experiència.

En primer lloc, volem agrair l’oportunitat d’haver acompanyat la Mª Teresa i l’Ana. Ha estat un regal en molts sentits: la bona companyia, les persones que hem conegut i que ens han acollit, les vivències, els paisatges,…

Ha estat molt emocionant i motivador veure com es plasma el treball de l’entitat en el terreny. Tot allò que coneixíem a través del què ens explicaven a Babel o el que hem llegit en els butlletins, era allà davant nostre. Hem pres consciència de la dedicació de la gent que hi treballa tant des de Barcelona com des del mateix Senegal. També hem estat testimonis del treball tècnic que es realitza i la transparència i integritat de les persones que en formen part.

Durant aquests dies hem visitat l’escola Kalasans al barri dakarès de Sam Sam amb tota la seva vitalitat. El primer dia a la capital vam participar a la festa de l’escola. Va ser impressionant l’acollida, l’alegria i el bon ambient de tota la comunitat educativa. Hem conegut de primera mà com, amb les beques de Babel, es financen els estudis de nens que difícilment podrien accedir a l’escolarització i també es milloren les instal·lacions de l’escola. També vam visitar el Centre Femení que té unes línies de treball impecables. Les sales d’informàtica, de costura i l’escola d’hostaleria plenes de dones que treballen amb il·lusió i ganes de tirar endavant per engegar, després del període de formació, potser un petit taller. També ens va agradar molt el restaurant que possiblement s’obri aviat…

I a la Casamance ens esperava l’orfenat Le Source Du Bonheur, amb el seu ambient acollidor i de gran família. Vam anar a buscar els nens a l’escola i parlar amb els professors, compartir riures, mirades i abraçades amb els petits, visitar amb la Clementine el terreny on es construirà el futur orfenat i d’altres vivències molt intenses que no podrem oblidar mai. Com el bany a la piscina, que per alguns d’ells era la primera vegada, us ho podeu imaginar?

Durant la nostra estada hem conegut persones admirables i hem gaudit de la companyia de les que ja coneixíem, de totes elles hem après moltíssim. La Teté, l’Ana, el Ferran, la Regina i la Clementine  comparteixen la força i energia necessàries per tirar endavant els projectes. A tots ells i a la fundació Babel… moltíssimes gràcies.

Le petit Justin

Los niños de la casa de acogida siguen contagiando su habitual entusiasmo y alegría, compartiendo horas de juego y clases en la escuela. Sin embargo, recientemente una noticia ha causado preocupación en la casa;  Justin, el pequeño de 8 meses,  será sometido a una intervención menor, cuando se consiga el dinero necesario para realizarla. Si bien es una operación sin riesgos, toda la familia de La Source de Bonheur está pendiente de la situación, esperando una pronta solución. Mientras tanto, desde Barcelona seguimos buscando colaboradores que nos permitan financiar estas situaciones y las futuras reformas en la casa, para brindar a los niños un espacio más acorde a sus necesidades.

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“La Source du Bonheur”, un hogar y una familia

Tras su visita a La Source du Bonheur el pasado mes de diciembre nuestro voluntario, Fernando Paniagua, quien por primera vez visitaba la casa de acogida, redactó para la Fundación una crónica de su experiencia en Ziguinchor. Quienes no conocen el orfanato pueden también, a través de ella, compartir los sentimientos e impresiones que despertaron en Fernando, el esfuerzo y la energía de todos los involucrados en este hermoso proyecto.

La Source Du Bonheur, calidez y contrastes

La semana del 2 al 5 de diciembre acompañé a la directora de la Fundación Babel, Mª Teresa Gazeau, a visitar el orfanato La Source du Bonheur, en la ciudad de Zinguichor (Senegal).  Nuestra visita de trabajo incluía tareas de gestión, identificación y evaluación del proyecto del orfanato.

El emplazamiento se sitúa en la ciudad de Ziguinchor, capital de la región de Casamance en el sur de Senegal. Esta localidad, la más grande de la región, es un importante centro dedicado a la agricultura y al comercio pero también, un lugar de contrastes donde los edificios coloniales en ruinas conviven con la suciedad general y con las nuevas edificaciones.

La casa de acogida es muy sencilla. Y a pesar de que las condiciones de vida en África son muy distintas a las nuestras y que este espacio ha permitido cubrir las necesidades básicas de los niños en el período de cuatro, debido al crecimiento de acogidos y huérfanos, la casa ha llegado al límite de sus posibilidades de ofrecer una acogida de calidad.

Sin embargo, la sencillez de las infraestructuras no mermó la calidez de la bienvenida. Los niños y niñas, que nos estaban esperando, y también Clementine Diedhou, la persona responsable del orfanato, nos ofrecieron la acogida más cariñosa.

Durante los días de nuestra visita compartimos con ellos conversaciones, paseos, espacios, comidas y juegos. También pudimos visitar la escuela, bonita, cálida y acogedora y observar como los niños y niñas del orfanato están plenamente integrados en sus clases, contentos y participativos.

La escolarización, el objetivo prioritario

María Teresa me explicó que la escolarización de los niños y niñas acogidos es la prioridad del proyecto y se la considera un pilar del crecimiento personal debido a que la educación pública en este país es, por desgracia, bastante deficiente. Clementine, la responsable del orfanato, es muy consciente de esta situación y en varias ocasiones la observé charlando con los niños sobre su rendimiento escolar de forma muy exigente.

Me agradó comprobar que los niños están muy unidos entre ellos, tienen un sentimiento de familia y se consideran como hermanos. En los recreos, los mayores buscan a los más pequeños para cuidar de ellos.

Durante nuestra visita a Ziguinchor también pudimos visitar los terrenos donde se plantea construir una nueva casa para el orfanato. Clementine nos explicó que la construcción del nuevo edificio permitirá una mayor autonomía a los niños y tener un lugar mucho más digno donde crecer y aprender, donde poder tener una huerta y animales para que el aprendizaje práctico sea cotidiano. El proyecto está en marcha y nuestras ganas de seguir colaborando también.

Lazos entrañables

El primer día decidimos visitar la huerta de un amigo de Babel, Eloi en la que la fundación ayudó a construir un pozo hace unos años. Está un poco fuera de la ciudad, así que alquilamos un 7 plazas (Un Peugeot 505 que no podía ni pensar cuántos kilómetros tenia detrás). Un poco apretados recorrimos el camino hasta la huerta, compartiendo galletas, bromas y canciones. Después de un bonito paseo, admirando hormigueros gigantes y árboles para mi desconocidos, llegamos a la huerta y los niños se lo pasaron a lo grande recogiendo limones.

Al llegar a casa, Jean Pierre no perdió ni un segundo para exprimir unos limones, mezclar el zumo con agua fresquita e ir compartiendo con todos sus “hermanitos” cucharaditas del refresco, yo, a pesar de los consejos médicos de no consumir agual local no me pude resistir a un par de cucharadas.

Los días pasan rápidamente y nos conducen hasta el final de nuestra estancia en La Source du Bonheur. Los niños son muy agradables y cariñosos, incansables para jugar… Cuesta dejarlos… Cuesta irse.

Para ellos nuestra visita es un acontecimiento muy especial, ya que no todos los días reciben visitas del extranjero. Compartir este tiempo es una gran responsabilidad, pues los lazos de afecto que creamos con esta particular “familia” nos acompañarán en nuestro viaje de vuelta.

El nombre de la casa de acogida, La Source du Bonheur, ya no es para nosotros un conjunto de palabras unidas entre sí, sino la síntesis del compromiso y el esfuerzo de todas las personas que hacen posible el crecimiento y desarrollo de esta familia tan unida y hospitalaria.

Nos gustaría, a todo el equipo, socios y colaboradores de la Fundación Babel, que la casa de acogida siga siendo una fuente de alegría para estos niños y niñas, hasta que se hagan mayores y les llegue el momento de marchar; como así también para los nuevos residentes como el pequeño Justin, que acaban de llegar.

Todavía queda mucho por hacer. Mucho por trabajar. Pero el resultado obtenido ya es enorme.